Una coalición integrada por legisladores demócratas, sindicatos automotrices y siderúrgicos, además de organizaciones de consumidores en Estados Unidos, anunció que se opondrá a la renovación del T-MEC si no se incorporan modificaciones sustanciales. Entre las principales exigencias destacan mayores protecciones laborales, medidas ambientales más estrictas y acciones para impedir que China utilice a México y Canadá como plataformas de exportación hacia territorio estadunidense. Los impulsores de la propuesta acusaron que durante décadas las políticas comerciales han beneficiado a grandes corporaciones mientras afectan a trabajadores y pequeñas empresas.
La resolución presentada en la Cámara de Representantes cuenta inicialmente con el respaldo de 25 legisladores y el apoyo de sindicatos que representan a millones de trabajadores. También busca reforzar el mecanismo de respuesta rápida del tratado para fortalecer sindicatos independientes en México. Organizaciones como el sindicato automotriz UAW y el siderúrgico USWA advirtieron que presionarán políticamente a quienes rechacen la iniciativa. Legisladores señalaron que los actuales aranceles impulsados por Donald Trump tampoco han generado beneficios reales para los trabajadores estadounidenses.

