Irán lanzó un nuevo ataque con misiles balísticos contra una base estadounidense en Jordania, en represalia por los bombardeos realizados previamente por Washington sobre territorio iraní. La Guardia Revolucionaria informó que la ofensiva estuvo dirigida contra Camp Titin, instalación donde se encuentran efectivos del Cuerpo de Marines de Estados Unidos. Hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre víctimas o daños, aunque Teherán aseguró haber destruido infraestructura dentro de la base.
La ofensiva ocurre después de que Estados Unidos atacara objetivos vinculados con la Guardia Revolucionaria en Irán. Según Teherán, uno de los bombardeos alcanzó una vivienda en Sirik, cerca del estrecho de Ormuz, provocando varios muertos y al menos 50 heridos. Washington justificó sus operaciones como respuesta a amenazas iraníes contra la navegación comercial y sus tropas desplegadas en Medio Oriente. Dos días antes, otros misiles iraníes habían sido interceptados por fuerzas estadounidenses y jordanas.

