China condenó las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos contra el presidente cubano Miguel Díaz-Canel y otros integrantes de la dirigencia de la isla, al considerar que representan una escalada del bloqueo económico contra Cuba. El Ministerio de Relaciones Exteriores chino acusó a Washington de actuar con prácticas hegemónicas e intimidatorias al incluir en la lista de sancionados a familiares de Díaz-Canel y del expresidente Raúl Castro. Beijing afirmó que estas medidas buscan aumentar la presión sobre el gobierno cubano.
El gobierno chino sostuvo que la estabilidad de Cuba es un interés de la comunidad internacional y advirtió que cualquier intento de desestabilizar al país caribeño terminará siendo contraproducente. Además, instó a Estados Unidos a poner fin al bloqueo económico y a cualquier forma de coerción contra la isla. Beijing reiteró que continuará respaldando a Cuba en la defensa de su soberanía, seguridad nacional y desarrollo, mientras La Habana calificó las sanciones como un acto de agresión económica.

