Kim Jong-un reforzó su autoridad en Corea del Norte mediante cambios en las normas del gobernante Partido de los Trabajadores, de acuerdo con un informe del Instituto de Estrategia de Seguridad Nacional de Corea del Sur. Las modificaciones, aprobadas durante el congreso partidista celebrado en febrero, otorgan al líder norcoreano facultades explícitas para convocar reuniones del Politburó, nombrar y destituir altos cargos, expulsar miembros y disolver organizaciones y departamentos internos.
El instituto considera que las nuevas disposiciones permitirán a Kim ejercer un control más directo sin depender tanto de los órganos colectivos del partido. Las reformas también fortalecen la supervisión sobre asuntos gubernamentales y militares, además de establecer reuniones del Comité Central al menos cada seis meses. Otro cambio eliminó referencias restantes a los logros de Kim Il-sung y Kim Jong-il, abuelo y padre del actual dirigente. El organismo surcoreano calificó esta nueva etapa de concentración del poder como la era “Kim Jong-un 2.0”

