La Bolsa de Nueva York busca operar las 24 horas del día, los siete días de la semana, lo que implicaría un cambio histórico para los mercados financieros. El plan permitiría comprar y vender acciones sin horarios fijos y con liquidación casi inmediata, una medida que atrae sobre todo a pequeños inversionistas y a participantes fuera de Estados Unidos.
Aunque la propuesta aún debe ser aprobada por el regulador bursátil, expertos señalan que podría aumentar la competencia global y facilitar el acceso a los mercados. Sin embargo, también advierten que el mayor volumen de operaciones seguiría concentrándose en horarios tradicionales, ya que bancos e inversionistas institucionales difícilmente operarían de forma continua.

