El gobierno federal recaudó 40 millones de pesos tras subastar 107 mil bienes inmuebles en desuso, según informó el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (Indep). Entre los lotes se incluyeron terrenos, casas, vehículos y objetos incautados en operativos, con compradores provenientes de distintos estados del país.
La venta se realizó bajo el esquema de transparencia del Indep, con el objetivo de destinar los recursos a programas sociales prioritarios. Aunque la cifra es relevante, especialistas advierten que representa una porción mínima del valor total de los bienes asegurados y que el reto radica en acelerar su colocación para evitar deterioro o pérdida de valor. La estrategia refuerza la narrativa gubernamental de aprovechar activos incautados, pero mantiene abierto el debate sobre su administración eficiente.

