El presidente Donald Trump anunció la rescisión del dictamen de peligro aprobado en 2009 por la Agencia de Protección Ambiental, que establecía que seis gases de efecto invernadero representan un riesgo para la salud pública. La medida será formalizada junto al administrador de la EPA y revierte una base regulatoria clave impulsada durante la administración de Barack Obama.
La Casa Blanca señaló que la revisión forma parte de acciones para reducir costos a las familias estadounidenses y flexibilizar regulaciones ambientales. El dictamen sustentaba límites a emisiones de vehículos y plantas industriales. Organizaciones ambientalistas han cuestionado la decisión, mientras el gobierno reafirma su intención de disminuir restricciones federales sobre combustibles fósiles y energías renovables.

