Estados Unidos anunció la ampliación de sus restricciones de entrada a ciudadanos de otros 20 países y a la Autoridad Palestina, duplicando el número de naciones afectadas por la política migratoria implementada en los últimos meses. La medida incluye prohibiciones totales y parciales para viajes y procesos de inmigración, bajo argumentos de seguridad nacional.
El gobierno estadounidense señaló que la decisión responde a preocupaciones sobre corrupción, falta de controles confiables y riesgos de seguridad, tras un ataque armado ocurrido en noviembre. Las restricciones no aplican a residentes legales, diplomáticos ni a casos considerados de interés nacional. Aún no se ha precisado la fecha de entrada en vigor.

