La integración manufacturera entre México y Estados Unidos se fortaleció tras la pandemia y alcanzó mayor profundidad en 2025, según un análisis del Banco de México. El índice de conectividad entre sectores industriales pasó de 40.5 a 55.8 puntos, reflejando una red productiva más interconectada.
El estudio destaca que las derramas de la industria mexicana hacia la estadounidense aumentaron, lo que implica mayor capacidad de incidencia sobre su producción. El sector de equipo de transporte concentra los principales efectos, en un contexto donde México se mantiene como principal socio comercial de Estados Unidos.

