El Partido Acción Nacional se declaró dispuesto a emprender resistencia civil pacífica contra la reforma electoral que impulsa el Ejecutivo. Su dirigente nacional, Jorge Romero, acusó que la iniciativa busca perpetuar a Morena en el poder y afirmó que cuando el gobierno define reglas, controla al árbitro y compite, la democracia deja de existir, durante una conferencia en el INE.
Romero planteó como contrapropuestas elecciones internas obligatorias, segunda vuelta presidencial, voto electrónico y eliminación de la sobrerrepresentación. Insistió en frenar la infiltración del crimen organizado en procesos electorales. Dirigentes panistas anunciaron movilizaciones y criticaron que la reforma sea diseñada sin diálogo con la oposición. Señalaron que defenderán la democracia incluso mediante protestas pacíficas en las calles.

