La inflación en México cerró 2025 en 3.69 por ciento anual, su nivel más bajo en cinco años y por debajo de lo esperado por el mercado. El dato se mantuvo dentro del rango objetivo de Banco de México y reflejó menores presiones en precios agropecuarios, gracias a un año sin sequías y con mejor comportamiento en frutas y verduras.
Aunque la inflación general cedió, algunos gastos siguieron presionando el bolsillo. Carnes, alimentos procesados y comer fuera de casa registraron alzas muy por encima del promedio. Especialistas advierten que en 2026 podrían verse nuevos repuntes por impuestos y aranceles, aunque un crecimiento económico moderado y un peso firme ayudarían a contener mayores aumentos de precios durante el próximo año completo.

