El Ministerio de Salud de Cuba informó que el bloqueo energético afecta a 32 mil 880 mujeres embarazadas, quienes enfrentan riesgos adicionales en su atención médica. Las autoridades señalaron que la escasez de combustible limita traslados, ultrasonidos y servicios hospitalarios, además de impactar programas materno infantiles y la disponibilidad de transporte sanitario en la isla.
El déficit también compromete la atención de más de 61 mil menores de un año y pacientes con enfermedades crónicas o tratamientos oncológicos. Según el gobierno cubano, la reducción de vuelos y el encarecimiento de fletes dificultan la llegada de medicamentos e insumos médicos, lo que podría incrementar la mortalidad y afectar servicios hospitalarios esenciales

