Estados Unidos lanzó ataques aéreos contra objetivos del Estado Islámico en Siria, en respuesta al asesinato de dos soldados estadounidenses y un civil en un atentado ocurrido la semana pasada en el centro del país, informaron autoridades en Washington. La operación fue ordenada por el presidente Donald Trump como represalia directa por el ataque.
De acuerdo con un funcionario estadounidense, aviones de combate, helicópteros de ataque y artillería alcanzaron decenas de presuntos sitios del grupo yihadista, incluidos almacenes de armas e infraestructura operativa. El Pentágono indicó que la ofensiva, denominada Operación Hawkeye Strike, busca debilitar la capacidad del Estado Islámico para realizar nuevos atentados contra fuerzas estadounidenses.

