La bancada de Morena en el Congreso de Campeche se fracturó luego de que 10 de sus 16 diputados rompieron con la gobernadora Layda Sansores, a quien acusaron de persecución política. El conflicto escaló tras una sesión privada en la que los legisladores aprobaron reformas para restaurar el fuero constitucional, eliminado en 2016, con lo que evitarían posibles detenciones.
El rompimiento se dio en medio de acusaciones cruzadas, cercos policiales al Congreso y señalamientos de órdenes de aprehensión contra diputados disidentes. El coordinador parlamentario, José Antonio Jiménez, denunció presiones del Ejecutivo estatal y defendió la decisión como una medida para frenar arbitrariedades. La reforma podría ser vetada por la gobernadora para impedir su entrada en vigor.

