El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró la invasión estadounidense a México de 1847 y la posterior cesión territorial como un acto “heroico” y decisivo para la soberanía de su país. Durante un mensaje oficial, el mandatario conmemoró el aniversario del Tratado de Guadalupe-Hidalgo, que puso fin a la guerra y derivó en la pérdida de más de la mitad del territorio mexicano.
Las declaraciones se produjeron en un contexto de tensión bilateral, marcado por advertencias de Trump sobre posibles acciones unilaterales en territorio mexicano contra cárteles del narcotráfico. El mandatario exaltó el poderío militar estadounidense y evitó referencias a las consecuencias del conflicto para México, al tiempo que presentó el episodio histórico como una victoria clave en la expansión territorial de Estados Unidos.

