El niño ecuatoriano Liam Conejo Ramos, de cinco años, y su padre, Adrián Conejo Arias, fueron liberados tras permanecer detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en un centro para migrantes en Texas. La excarcelación se dio luego de una orden judicial y ambos regresaron a Minesota, acompañados por el congresista demócrata Joaquín Castro, quien había seguido el caso.
La detención del menor generó indignación pública y críticas de legisladores y organizaciones civiles, tras difundirse imágenes del niño bajo custodia federal. Un juez federal cuestionó la actuación del gobierno y señaló que el operativo respondió a políticas migratorias mal implementadas. El Departamento de Seguridad Nacional defendió el procedimiento, mientras la familia mantiene una solicitud de asilo en trámite.

