Irán e Israel intercambiaron ataques aéreos y lanzamientos de misiles mientras la ofensiva se extendía a distintos puntos de Medio Oriente. Explosiones sacudieron Teherán y Tel Aviv, donde un proyectil impactó en una zona céntrica y dejó heridos leves. Israel informó bombardeos contra instalaciones iraníes, mientras Teherán negó negociaciones y mantuvo su postura.
La escalada alcanzó también a Líbano y varios países del Golfo, donde se activaron sistemas de defensa antiaérea ante misiles y drones. En Beirut, un ataque dejó al menos tres muertos, entre ellos una niña, según autoridades locales. Estados Unidos envió refuerzos militares a la región, mientras persiste la tensión por el cierre del estrecho de Ormuz.

