El gobierno autónomo de Groenlandia afirmó que no optará por una resistencia armada ante una eventual presión de Estados Unidos y se mostró dispuesto a aceptar un mayor despliegue de la OTAN en su territorio. La ministra Naaja Nathanielsen señaló que la población está preocupada por las amenazas de compra o anexión, pero reiteró que no existe intención de convertirse en parte de Estados Unidos.
Nathanielsen subrayó que Groenlandia se considera aliada de Washington, aunque se identifica plenamente como parte del Reino de Dinamarca. Indicó que su gobierno prefiere reforzar la seguridad mediante la OTAN y mantener una solución pacífica, al tiempo que abrió la puerta a cooperación económica e inversiones, descartando por ahora la independencia.

