El gobernador Alfonso Durazo impulsó la recuperación de espacios públicos considerados parte del patrimonio de las familias sonorenses. Entre los principales proyectos se encuentra La Sauceda, en Hermosillo, que permaneció cerrada durante más de una década y cuya rehabilitación contempla una inversión cercana a 500 millones de pesos. El proyecto busca devolver este espacio a la convivencia familiar y desarrollar un bosque urbano de 210 hectáreas, con áreas verdes, miradores, rutas para actividades al aire libre y zonas recreativas.
La estrategia también contempla acciones en Cajeme, donde se trabaja en la recuperación del Parque Infantil Ostimuri y la Laguna del Náinari, espacios vinculados con la identidad de la ciudad. A estos proyectos se suma la rehabilitación integral del estadio Manuel “Ciclón” Echeverría. Con estas intervenciones, la administración de Durazo busca recuperar sitios que permanecieron deteriorados o abandonados y convertirlos nuevamente en espacios públicos destinados a la recreación, convivencia y calidad de vida de las familias sonorenses.

