El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos flexibilizó sus normas de detención para permitir un mayor uso de herramientas de inteligencia artificial en la comunicación con migrantes detenidos y mantener el esquema de “trabajo voluntario” remunerado con un dólar diario. La agencia explicó que los cambios responden a solicitudes de contratistas privados y administradores de centros de detención, con el objetivo de reducir cargas operativas y facilitar la gestión de las instalaciones.
Las modificaciones han generado críticas de especialistas y defensores de derechos humanos, quienes advierten que las nuevas reglas podrían disminuir la supervisión y deteriorar aún más las condiciones de detención. Organizaciones civiles sostienen que los cambios benefician principalmente a las empresas privadas al reducir costos y posibles responsabilidades legales. La medida llega en un contexto de creciente escrutinio sobre los centros migratorios, donde se han denunciado muertes, negligencia médica y condiciones inadecuadas, mientras el gobierno de Donald Trump incrementa los recursos destinados al control migratorio.

