Ariadna Montiel asumió la dirigencia nacional de Morena y en su primer mensaje fijó como prioridad que rumbo a las elecciones de 2027 sólo participen candidatos con “trayectorias impecables”. Ante el Consejo Nacional, advirtió que el partido no tolerará corrupción en ningún nivel de gobierno y llamó a la militancia a denunciar prácticas indebidas dentro del movimiento.
La nueva dirigente fue electa por unanimidad y tomó protesta tras relevar a Luisa María Alcalde. En su discurso, también defendió la soberanía nacional y criticó lo que calificó como ataques externos contra Morena. Montiel llamó a mantener la unidad interna y respaldar a la presidenta Claudia Sheinbaum de cara a los próximos procesos electorales.

