El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acusó a Cuba de permitir operaciones de inteligencia de países adversarios a escasa distancia del territorio estadounidense. En entrevista, advirtió que Washington no tolerará este tipo de actividades “a 145 kilómetros”, en referencia a la cercanía geográfica, reavivando tensiones históricas por los vínculos de la isla con potencias como Rusia y China.
El señalamiento ocurre en medio de una mayor presión de la administración de Donald Trump, que incluye un bloqueo petrolero y discursos a favor de un cambio de régimen. Además, el Senado rechazó limitar posibles acciones militares contra La Habana. Rubio criticó al gobierno de Miguel Díaz-Canel y afirmó que la situación en Cuba requiere reformas económicas profundas para cambiar su rumbo.

