La asociación civil Ni un Repartidor Menos denunció que usuarios utilizan servicios de entrega para enviar drogas ocultas en paquetes que aparentan contener cosméticos o alimentos. Esta práctica, que aseguran lleva al menos una década, expone a repartidores a riesgos de seguridad y posibles implicaciones legales sin que ellos sean responsables directos.
De acuerdo con la organización, los trabajadores evitan denunciar por temor a represalias, ya que al llegar a los puntos de entrega suelen ser fotografiados. Señalaron que las alcaldías con mayor incidencia son Cuauhtémoc, Benito Juárez, Coyoacán y Miguel Hidalgo. Ante ello, pidieron a las autoridades generar mecanismos de denuncia anónima y mayor protección, así como reconocer que los repartidores no son cómplices de estos delitos.

