Estados Unidos advirtió que los aranceles impuestos a sectores clave de México, como el automotriz y el siderúrgico, no desaparecerán con la renegociación del T-MEC. El representante comercial, Jamieson Greer, afirmó que estas medidas “llegaron para quedarse”, al destacar que la política comercial estadounidense mantendrá este esquema como parte de su estrategia económica.
La postura genera incertidumbre en industrias mexicanas altamente dependientes del mercado estadounidense, donde más de la mitad de sus exportaciones tienen destino. Además, se plantean cambios en reglas de origen para exigir mayor contenido regional y evitar tarifas. Analistas prevén que estas condiciones podrían afectar la competitividad, el empleo y el flujo comercial en América del Norte.

