Irán rechazó participar en una segunda ronda de negociaciones con Estados Unidos al considerar que no existen condiciones para un diálogo efectivo. Autoridades iraníes acusaron a Washington de incumplir compromisos, mantener exigencias “irrazonables” y violar el alto el fuego mediante el bloqueo naval. Además, condicionaron cualquier posible acercamiento al levantamiento de estas medidas, en medio de un clima creciente de desconfianza entre ambas naciones.
Por su parte, el presidente Donald Trump endureció su postura y advirtió que, de no aceptarse su propuesta de acuerdo, Estados Unidos podría atacar infraestructura clave iraní. “Se acabó la amabilidad”, declaró, al tiempo que insistió en que ofrece un trato “razonable”. Mientras tanto, miles de personas se manifestaron en Teherán en respaldo a su gobierno, reflejando la tensión interna y el rechazo a las presiones externas.

