Petróleos Mexicanos (Pemex) reconoció que un ducto fue el causante del derrame de hidrocarburos en el Golfo de México ocurrido en febrero, por lo que separó de sus cargos a tres funcionarios. El director general, Víctor Rodríguez Padilla, explicó que la fuga se originó en un oleoducto de 36 pulgadas en el complejo Abkatún y se debió a fallas en los protocolos y en la cadena de información.
Las autoridades informaron que ya se presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República. Aunque no se reporta una afectación masiva a especies, se han atendido casos de fauna impactada. Además, se detectaron irregularidades como retrasos en el cierre del ducto y omisiones en reportes. Pemex y dependencias federales mantienen labores de limpieza y apoyo a comunidades afectadas.

