El precio del jitomate ha registrado un fuerte aumento que impacta directamente a los consumidores, quienes llegan a pagar hasta tres veces más de lo que reciben los productores. Datos del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas indican que, mientras en el campo el kilo subió a 17 pesos, en el mercado al consumidor alcanzó hasta 55.50 pesos, reflejando una brecha superior a 200 por ciento.
El encarecimiento se concentra en la cadena de intermediación, donde se agregan costos logísticos y márgenes comerciales, especialmente en tiendas de autoservicio. Especialistas señalan que el problema no radica en la producción, sino en la comercialización, por lo que proponen fortalecer la venta directa y mejorar la transparencia en precios para reducir la presión inflacionaria sobre los hogares.

