Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas comenzaron a desplegarse en aeropuertos de Estados Unidos para reforzar los controles de seguridad ante la falta de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte, cuyos empleados no han recibido salario desde febrero por el cierre del Departamento de Seguridad Nacional.
El Departamento de Seguridad Nacional confirmó el envío de cientos de agentes a 14 terminales, incluidas Atlanta y Nueva York. La medida busca aliviar retrasos y largas filas, mientras el gobierno de Donald Trump presiona al Senado para aprobar fondos que permitan reactivar plenamente las operaciones del TSA.

