El papa León XIV aceptó la renuncia del obispo caldeo de San Diego, Emanuel Hana Shaleta, días después de que fuera arrestado por presuntos delitos de malversación y lavado de dinero. La Santa Sede confirmó la decisión sin detallar los motivos, como es habitual en estos casos.
La Conferencia Episcopal de Estados Unidos informó que la dimisión había sido presentada en febrero, antes de su detención. El prelado fue arrestado el 5 de marzo cuando intentaba salir del país y enfrenta ocho cargos por delitos económicos. En su lugar fue nombrado como administrador apostólico el obispo Saad Hanna Sirop.

