Elon Musk anunció la fusión de SpaceX con su empresa de inteligencia artificial xAI, una operación que busca integrar cohetes, satélites y cómputo avanzado en un solo modelo de negocio. El objetivo central es construir centros de datos en órbita, impulsados por energía solar, para atender la creciente demanda de procesamiento que requiere la IA.
La estrategia aprovechará la capacidad de lanzamiento de SpaceX y la tecnología de xAI para desplegar una constelación de satélites que funcionen como servidores espaciales. Musk afirmó que este esquema reduciría costos energéticos y permitiría escalar el cómputo a gran velocidad. La fusión refuerza la expansión del imperio empresarial del magnate en un momento de alta competencia y presión financiera en el sector tecnológico.

