Las autoridades españolas investigan si la rotura de un tramo de la vía férrea fue la causa o la consecuencia del descarrilamiento de dos trenes en Adamuz, Córdoba, que ha dejado al menos 40 personas fallecidas. El ministro de Transportes, Óscar Puente, señaló que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios se encuentra en fase de recopilación de datos y advirtió que cualquier hipótesis por ahora es especulativa.
Los trabajos de rescate continúan con el levantamiento de vagones siniestrados, mientras 41 personas permanecen hospitalizadas y se mantienen denuncias por desaparecidos. La investigación incluye el análisis de las cajas negras, la revisión del estado de las vías y de otros trenes que circularon previamente por el tramo afectado, en un siniestro considerado inusual por las autoridades.

