Los consejeros del INE entregaron a la Comisión Presidencial sus propuestas para la reforma electoral, entre ellas blindar el presupuesto del organismo vinculándolo al PIB, mantener plurinominales y vetar el secreto ministerial en fiscalización. Pablo Gómez rechazó la idea de indexar recursos y recordó que reducir el gasto electoral es una demanda popular que, afirmó, deberá atenderse mediante diálogo legislativo.
Durante la reunión, también se evidenciaron diferencias internas entre consejeros sobre criterios operativos del instituto, incluyendo elección de directivos y mecanismos del voto. Gómez insistió en que ninguna reforma ha surgido del consenso y que la definición final dependerá del Congreso. Agregó que temas como representación proporcional y fechas de elección judicial serán negociados únicamente por las fuerzas parlamentarias.

