Víctimas del descarrilamiento del Tren Interoceánico denunciarán ante la FGR a constructoras, contratistas y funcionarios por presuntas fallas en la Línea Z, donde murieron catorce personas. Representantes legales señalaron deficiencias en supervisión, mantenimiento y operación del sistema ferroviario. El incidente ocurrido durante vacaciones evidenció riesgos previos ignorados. La carpeta federal avanza mientras continúa la atención institucional inmediata.
El tren operaba desde hace dos años con antecedentes de durmientes dañados y equipo reciclado, pese a reportes que afirmaban condiciones óptimas. Las familias reciben apoyo emergente mientras autoridades prometen esclarecer responsabilidades. La denuncia del despacho Vega Mac Gregor Arellano busca determinar omisiones críticas. Persisten dudas técnicas sobre la infraestructura. La presidenta Sheinbaum anunció respaldo total para las víctimas afectadas.

