Genaro García Luna presentó una apelación ante un tribunal federal de Estados Unidos para revertir o anular su condena. La defensa argumenta que el juicio fue irrazonable en el procedimiento y en el fondo, al basarse en información errónea, testimonios falsos y decisiones judiciales que limitaron la presentación de pruebas relevantes durante el proceso penal seguido en Nueva York federal.
La apelación expone cinco argumentos, incluida la restricción para interrogar testigos cooperantes y la admisión de pruebas sin relevancia. También señala la negativa de acceso a información clasificada que, según la defensa, demostraría colaboración con agencias estadounidenses. García Luna fue sentenciado en octubre de 2024 a treinta y ocho años de prisión por sobornos atribuidos al cártel de Sinaloa mexicano.

